Hay 31.530.000 segundos en un año. 1.000 milisegundos. Un millón de microsegundos. Mil millones de nanosegundos en un segundo. Y la única constante, conectados nanosegundos en años, ha cambiado. El universo. De átomo a galaxia, está en un estado de flujo perpetuo.
Pero a nosotros los humanos no nos gustan los cambios. Lo combatimos. Nos asusta. Así que creamos la ilusión de éxtasis. Queremos creer en un mundo en descanso, el mundo de estos momentos.
Pero nuestra gran paradoja sigue siendo la misma. El momento al que nos aferramos, el “ahora”. Ese “ahora” ya no existe. Nos aferramos a instantáneas. Pero la vida son imágenes en movimiento.
Cada nanosegundo es diferente al último. El tiempo nos obliga a crecer. A adaptarnos. Porque cada vez que cerramos los ojos. El mundo cambia debajo de nuestros pies.
Cada día… cada momento, cada nanosegundo el mundo cambia. Los electrones colisionan unos con otros y reaccionan. La gente choca y alteran sus caminos.
El cambio no es fácil. Con mayor frecuencia. Es doloroso y difícil. Pero tal vez sea algo bueno. Porque es el cambio lo que nos hace fuertes. Nos mantiene fuertes. Y nos enseña a evolucionar.
nuevo opening y ending de naruto shipudden 2012
opening 2 y ending 2 de Hunter x hunter 2011
Opening de Saint Seiya Omega
nuevas fotos de la película live action Rurouni Kenshin// new picture of live action Rurouni Kenshin